Cuando me quedé embarazada de mi primer hijo estaba ya en modo “reconversión”.
Ya no quería trabajar de ingeniera de la construcción.
Era formadora online de bioconstrucción en una asociación de ecología y estudiaba naturopatía en paralelo.

Aprendí muchísimo sobre cómo cuidar mi cuerpo de embarazada de manera natural y algo que me sorprendió mucho: la influencia de las emociones y los pensamientos en nuestro cuerpo

¡Ay! ¡Las emociones! Esa parte de los seres humanos de la que nunca me hablaron, a pesar de lo importante que es.

Este tema se volvió muy importante cuando tuve a mis hijos. Gracias a ellos pude experimentar toda la teoría sobre las emociones permitidas y sentidas y sobre las bloqueadas.

Eso me llevó a descubrir la crianza positiva (con apego seguro, respetuosa, no-violenta, …) y las pedagogías activas, que, por supuesto, estudié para poder aplicarlas con mis hijos: Pikler, Montessori, Waldorf, Steiner, Rosenberg, Ginott…

Me pareció tan interesante, que después de nacer mi segundo hijo, estudié la carrera de psicología, para poder comprender mejor la mente humana y las emociones.

La inteligencia cíclica en la maternidad

Matrescencia: Este término se utiliza cada vez más y habla del proceso de convertirse en madre una mujer que acaba de tener un hijo o una hija.

Este proceso vital de muchas mujeres considera los cambios físicos y hormonales, psicológicos y emocionales, sociales y de identidad.

Y así como la adolescencia, esta etapa en la vida es de una gran intensidad e importancia.

Ya yo tenía 2 hijos cuando llegó a mí el nuevo paradigma a través de la ciclicidad. Me llegó después de haber tenido un síndrome premenstrual tan grave, que me fui a urgencias pensando que tenía un cáncer de pecho. Cuando me sucedió estaba en Francia… y me cogí el coche, atravesé la frontera, y me fui directa a las urgencias del primer centro de salud que encontré. Te lo cuento con más detalle en “Sobre mí”.

Me metí de lleno a investigar sobre nuestras hormonas, alimentación, hábitos saludables… y llegué hasta los arquetipos de las 4 mujeres relacionadas con las 4 etapas del ciclo menstrual. Yo lo estudié con la luna, una maravilla.

Y no he podido evitar detectar a estas 4 mujeres en mi maternidad.

Porque lo pasaba muy mal las veces en las que me sentía especialmente irritable, sin paciencia con ellos, con ganas de estrujarlos o tirarlos por la ventana (ya… suena horrible… pero muchas madres compartimos este sentir, y creo que lo más humano y saludable es admitirlo y aceptarlo. Nunca les he levantado la mano, aunque sí he tenido ganas. A veces muchas ganas.)

En estos momentos, que detecté que eran durante mi etapa premenstrual, me sentía mala madre:  a pesar de tener tantos conocimientos sobre comunicación no violenta, inteligencia emocional, técnicas de relajación… no era capaz de aplicarlos y de mantenerme serena.

La inteligencia cíclica me ayudó a recolocarme, a reconocer mis propias necesidades (que dejé completamente de lado al entregarme a la maternidad y a mis hijos), a conocerme en mis momentos con más energía y con menos, a aceptarlos, y a ser más amable conmigo misma.

La verdad es que mi maternidad cambió mucho, para mejor, al integrar el nuevo paradigma, no sólo a la crianza 😉

Y esto se lo debo a la matrescencia.

 

Parentalidad Positiva (7-12 años)

Mis hijos tienen 8 y 12 años actualmente (2023). Estoy viviendo esta etapa infantil de pleno y siento que es en la que mejor te voy a poder ayudar.

Veo imprescindible que establezcamos una relación de confianza con nuestros hijos e hijas. El mundo ha cambiado tanto, que no podemos basarnos en nuestras vivencias y en nuestra infancia. 

La preadolescencia actual necesita que las familias nos formemos para acompañarla adecuadamente.

A través de sesiones individuales, te asesoro en los temas que más necesites, de manera puntual o regular en el tiempo, como tú necesites: inteligencia emocional (las tuyas o las de tu criatura), escucha activa (¿crees que sabes escuchar activamente?), lenguaje positivo (que no es sólo evitar decir no o decir siempre sí), comprensión de su realidad y de su maduración mental y emocional (¿no te pasa que ya no reconoces su comportamiento?¿qué pasa que cambian tanto?)

Te acompaño para que puedas adoptar un estilo educativo democrático, que es aquel que tiene el equilibrio perfecto entre autoridad (que no autoritarismo) y afectividad (de afecto, expresión de cariño, flexibilidad).

Parentalidad es un término que viene del latin parens, parentis, y pertenece a la familia de palabras de parir, parto, puerperio, pariente…

Yo lo cogí de Francia, país en el que aprendí muchas de las cosas que sé sobre educar a la infancia en el respeto: Parentalité bienveillante es el concepto exacto, pero esa palabra, bienveillante, benevolente, no me parece accesible para utilizarla en español. Amable, de cuidados, que vela por el bienestar es su significado, y me parece precioso. Pero demasiado largo para usarlo cada día. Así que cogí el otro concepto que también se utiliza bastante: parentalidad positiva.

Parentalidad positiva es saber establecer un marco educativo de referencia en el que la infancia pueda moverse libremente, experimentar y aprender a su ritmo, a medida que van madurando e integrando las normas sociales. 

Es un estilo educativo en el que no se castigan los errores, sino que se integran como lo que son: el paso previo al aprendizaje cuando se ofrecen explicaciones y alternativas a los comportamientos no deseados.

Si eres de esas madres que creció en un ambiente muy autoritario, donde todo se solucionaba a base de gritos o golpes, donde no podías expresarte libremente, no se aceptaba tu enfado o tu desacuerdo, donde nadie era sensible a tus necesidades emocionales, entonces para ti puede ser especialmente difícil cambiar el estilo educativo democrático.

Pero es un reto que trae grandes beneficios a todos los miembros familiares. A todos y cada uno.

A medio y largo plazo, eso sí.

Tengo para ti, si lo quieres ya, el decálogo que creé para guiarte en el proceso de establecer una relación de confianza con tu preadolescente.

En verdad, sirve para cualquier edad, adaptando un poco a su nivel madurativo y edad.

Lo puedes obtener desde ya por 10€, si quieres empezar a tener una visión general de cómo comunicarte con tu hijo o tu hija desde un lugar más amable.

Así podrás tener la oportunidad de seguir siendo una persona de referencia, y poder acompañarle, acompañarla como necesita.

Ahora, la naturopatía y la psicología son las bases del servicio que ofrezco a las mujeres, especialmente a las madres, que se sienten desbordadas en sus vidas, demasiado agotadas. A las que sienten que no tienen el control, que no viven para ellas, que no habitan su cuerpo, que las emociones desagradables predominan en sus vidas.

Estoy preparando dos cosas bonitas para ti, si ahora mismo la maternidad está en el foco de tu vida:

  • un espacio privado para familias que quieran educar con parentalidad positiva. En este espacio he pensado que habrá audios variados para aprender a acompañar a nuestros hijos e hijas, que tú puedas escuchar en el momento que mejor te venga, a tu ritmo. También habrá un grupo de apoyo, un círculo de familias en directo, online y/o presencial según la demanda, para compartir dudas y experiencias, hablar de temas importantes, sentirnos acompañadas.

Ya casi empezamos, y aquí está el enlace de la página de registro.

  • un curso que se llama “Parentalidad positiva con inteligencia cíclica”. Mis dos temas preferidos unidos para el bienestar de mujeres madres como yo. 
 
Mientras no aparezcan los enlaces activos, es que todavía los estoy preparando.

Infancia

Desde marzo del 2021 estoy trabajando con la infancia en el gabinete INACEDUCATIVA.

Trabajo como psicológa educativa con niños y niñas que tienen dificultades en su rendimiento escolar, de conducta y emocionales, en casa o en el cole, de motivación o de autoestima.

Soy promotora de parentalidad positiva, es decir, también te acompaño a ti, para que puedas establecer una relación de confianza con tu hijo o hija. Esto va a permitir que tú te sientas menos cansada o desbordada, que se reduzca tu carga mental, que se suavicen los conflictos en casa… lo que permitirá que tu hija o hijo siga progresando.

Técnicas de estudio, psicoeducación emocional, habilidades sociales e interpersonales, activación de la inteligencia o potenciación de la autoestima… Me adapto a lo que necesite la familia para que la infancia pueda recuperar su bienestar escolar, familiar y personal.